Con pasos lentos voy saboreando la vida disfruto del cielo despejado, del Sol de invierno que suaviza la estación, del frescor de la primera y de la última hora del caluroso verano. Saludo a los amigos, vecinos y conocidos en mis paseos calmados y sé cuando vendrá a casa la familia Mientras voy caminando veo los pequeños cambios que trae cada día. Cuando florecen los geranios que cuida con esmero mi vecina de calle, cuando vuelven los pájaros que marchan lejos al llegar el frío, y brotan las hojas en los árboles caducos. La vida es como un buen vino hay que saborearla lentamente, sin prisas.
Auxiliadora Pacheco M. Todos los derechos reservados.

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